martes, 26 de junio de 2018

La naïveté de croire en la bonne volonté de Trump!


La naïveté de croire en la bonne volonté de Trump!

Autor: Souradjou ALI
e-mail: sdinali@hotmail.com

 “Une grande part de mon succès est attribuable à ma capacité de me convaincre que je peux réussir quelque chose, même si je n’y connais rien. ”
Anthony Robbins

Un dicton populaire soutient que nul n´est prophète en son pays. Ce qui semble être vérifié mais, à un degré plus élevé chez la plupart des Africains, surtout quand il s´agit de la Coopération Internationale. Dans ce cas, nous adoptons des positions de  subordinations face aux pays occidentaux, allant jusqu´à minimiser ou annuler nos propres capacités et celles de nos semblables, celles de nos frères et soeurs africains.   
Il est temps de nous rendre compte que les autres pays ne viendront pas développer nos pays à nos places, et que s´ils le font, c´est qu´ils attendent aussi quelque chose en échange.
Oui, on l´a fait quand Barack Obama gouvernait les États-Unis, quand on croyait qu´il viendrait aider les pays africains, de par ces origines. Ce qui n´a pas été le cas, car le président des États Unis doit défendre d´abord les intérêts de son pays; surtout quand ce même pays, a été plusieurs fois à l´origine des crises. En un mot, de la même façon que les pays africains ont des problèmes économiques, la plus grande puissance économique a aussi les siens. D´ailleurs, on est en mesure d´affirmer que leur niveau de développement est proportionnel à leur endettement!
Au lieu d´intérioriser tout ceci qui peut nous permettre  d´affronter nos problems de la même façon qu´ils le font, nous préférons toujours nous endetter auprès de ces pays les plus endettés à des taux d´intérêts beaucoup plus élevés, car les lois du libre marché l´obligent.
Pire, nous avons le désir de copier tout ce qu´ils font (que ça soit bon ou mauvais), car ça vient des États Unis, de la France, du Royaume-Uni, etc. Le cas des États-Unis d´Amérique (avec les États-Unis Mexicains chaque fois plus menacé depuis l´arrivée de Trump au pouvoir) est paradigmatique. Ou encore, et il est temps de le reconnaître, nous avons toujours tendance à espérer une supposée “aide” de leur part.
Depuis sa champagne électorale, le candidat Donald Trump avait déjà averti son intention d´ignorer les autres pays du monde à travers leur voisin le plus proche, les États-Unis Mexicains. Son objectif était de resoudre d´abord les problems de son pays; ce qui leur permettrait de récupérer leur “grandeur”. Tout ce qui était considéré alors comme une menace, ne l´est plus, car le president Trrump continue par affirmer que son objectif est de faire d´abord de son pays, le plus grand et le plus parfait du monde.
Ensuite, tout en sachant sa position d´infériorité face à l´autre candidate (Hilary Clinton), Donal Trump a su utiliser tous les moyens lui permettant d´atteindre son objectif. Il n´est donc pas le mieux indiqué pour critiquer la corruption, moins encore de la  combattre quand elle affecte autres présidents.
Dire que pour les prochaines élections en RDC, “l´administration Trump frappe l´entourage de Joseph Kabila” peut être considéré comme de la blague, mais c´est vrai. Le même journal africain affirmait que “les États-Unis ont décidé de sévir par rapport à la corruption qui entrave l´organisation des prochaines élections présidentielles en RDC”; tout en ajoutant que “l´annonce a été faite par l´administration du président Donald Trump”. C´est dire que les États-Unis sont les seuls autorisés à combattre la corruption chez les autres? J´espère que non!
La corruption est un fléau qui affecte tous les pays (qu´ils soient grands ou petits) et doit donc se combattre à tous les niveaux. C´est alors inadmissible et même naif de considerer comme une sanction, que le gouvernement américain decide que “toutes personnes impliquées dans des faits de corruption et de violations des droits de l´homme seront tenues des déconvenues observes” en RDC. Supposons que ce soit le cas, le président Trump a-t-il  déjà assaini son entourage? Sommes-nous appelés à croire qu´il ne veut plus résoudre d´abord les problèmes de son pays, et qu´il lutte maintenant pour le bien des citoyens de la RDC? La corruption existe en RDC, dans tous pays africains, et elle existe aux USA.
Si le président Trump décide de résoudre d´abord les problèmes de son pays pour sa grandeur, c´est difficile comprendre qu´il lutte en même temps pour le bien des citoyens de la RDC. Il l´a démontré en prenant la decisión d´expulser massivement de son pays, ceux là qu´il considère des pauvres, des perdants, des délinquents, etc. Ce qui est pire, cette même personne qui veut defender les droits de l´homme en RDC, a été capable de séparer les petits enfants de leurs parents. Ne soyons pas naifs!

jueves, 21 de junio de 2018

Hacer una América Grande, o ¿hacerla más pequeña?


Hacer una América Grande, o ¿hacerla más pequeña?



Autor: Souradjou ALI, Doctor por la Universidad del País Vasco (UPV/EHU)
Los grandes medios de comunicación, entre ellos la BBC Mundo[1], han difundido los gritos desgarradores de unos niños enjaulados y separados de sus padres en una instalación de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos. Esos mismos medios que nos han venido convenciendo hasta la saciedad que Estados Unidos no sólo era un país de inmigrantes, sino de oportunidades, haciendo hincapié y contribuyendo de esa manera en la creencia del sueño americano.
Si es difícil admitir esos tratos en un país que se autoproclama juez de los demás países, es aún increíble escuchar otras voces desautorizando esos llantos; llamando a no creer en los gritos de esos niños, y seguir haciendo lo que piden los contribuyentes. De esa manera, no sólo quieren validar las barbaridades de una minoría gobernante, sino que quieren comprometer a la ciudadanía americana, sosteniendo que no se trata de un  campo de detención, sino más bien un “campamento de verano”. Un insulto para los padres que al no disponer de medios, deben entregarles sus hijos a las autoridades.
Cuando todavía no salimos del asombro, creyendo que esa situación no iba a más, surgen entonces las justificaciones para defender lo indefendible, llegando a amenazar de retirarse de la Comisión de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Cuando pensamos salir de un hecho repugnante, entramos en una ridiculez que intenta defender lo mal hecho. Un  comportamiento vergonzoso e indignante, que cualquiera con un mínimo sentimiento debe rechazar.
En esos momentos, cuando se desarrolla el campeonato mundial de futbol en Rusia, es oportuno recordar a ese niño de nuestra infancia que se enfadaba cuando perdía, y amenazaba con llevarse su balón. Había que seguir jugando sólo cuando el propietario del balón ganaba y se sentía feliz; cuando lo contrario ocurría (cuando perdía), surgía la urgencia de parar el juego. El gobierno de Estados Unidos actúa de esa manera, aunque en algunos casos ni aquel famoso niño se atrevía a demostrar tanta pataleta. A veces anunciaba que sus padres lo necesitaban en casa, que justamente se acordaba de que tenía que hacer algo, que entonces tenía que llevarse “su balón”. Nada, como sabía que le hacía la compañía de otros, en ocasiones, trataba de esconder su enfado.
Con el señor Trump a la presidencia, el gobierno de Estados Unidos ha venido amenazando y retirándose de todos los organismos internacionales, cuando se ha dado cuenta que no puede seguir actuando de manera unilateral, que no puede seguir ganando en unos organismos que (cuando estaban dispuestos a cumplir sus ordenes) consideraban democráticos y defensores de los derechos de todos; aunque en realidad, no todo el mundo creía en eso, y más de la mitad prefería el seguidismo. 
La lista de los enfados y amenazas de abandono de los organismos internacionales de parte de los Estados Unidos ya se está alargando, basándose en diversos pretextos, cuando están afectados sus intereses o los de sus aliados, principalmente Israel. De hecho, la razón por la que Estados Unidos decidió retirarse de la UNESCO se relacionaba por una presunta “tendencia anti-Israel”[2]; pero también anunció que se retiraba del Acuerdo de París, se ha retirado del Acuerdo Nuclear con Irán, y siguen  ahí, sus amenazas contra los demás miembros de la OTAN o de la OMC, donde quiere seguir mandando de manera absoluta. En muchos de los casos, Estados Unidos se autoproclama el país que más aporta (con o sin razón) al mantenimiento de esos organismos; o sea, menos dueño que el “niño del balón”, pretende que los demás países cumplan sus ordenes, y dejen ganar siempre.
Y lo más reciente es su anuncio de retirarse del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, justamente porque un miembro de ese Consejo (antigua Comisión de Derechos Humanos) se atrevió a criticar el maltrato hacia los niños que fueron separados de sus padres. Para esa ocasión, la razón esgrimida ha sido una supuesta “parcialidad crónica”[3] de la ONU hacia Israel. Pero como en todas actuaciones, otro pretexto más para eludir sus responsabilidades; mirar por otro lado para dejar de ver temas que les afectan de lleno.
Así, aprovechó la embajadora  de Estados Unidos ante la ONU (Nikki Haley), para acusar ese organismo de “hipocresía”. Una tragicomedia si no se tratara de un tema tan serio provocado por los mismos que siempre han utilizado el tema de los Derechos Humanos incluso para agredir otros países soberanos. Añadió la embajadora norteamericana que “durante mucho tiempo el Consejo de Derechos Humanos ha sido protector de los violadores de derechos humanos y un sumidero de parcialidad política”, y que “los regímenes más inhumanos continúan escapando al escrutinio”. Lo dice la embajadora de un país que nunca ha tenido que rendir cuenta sobre sus violaciones de los derechos a nivel internacional, como sí han tenido que hacer otros  países, sobre todo de  África, hacia los que se dirigen siempre sus acusaciones de desprecio por los Derechos Humanos. 
Los medios (algunos de ellos) siguen sosteniendo que se trata de un nuevo gesto a favor de Israel, quizás para de esa manera, seguir subestimando la capacidad de la nación más poderosa (Estados Unidos) de vulnerar los derechos humanos, y peor aún los derechos de los niños, de las personas más débiles. Permiten que el país que ha ofendido se muestre en la posición de  ofendido; que ese país, en vez de respectar los derechos, siga exigiendo  sus cumplimientos a los demás países. Y lo que hacen algunos de esos medios, es ponerse firmes delante del presidente Trump, en lugar de exigirle el cumplimiento de las leyes.
Pero si las cosas siguen así, de considerarse los más “grandes y fuertes” y maltratar a los  más “pequeños y vulnerables”, es posible encontrarse al mismo nivel que los demás cuya ayuda se llegaría a necesitar incluso. En vez de hacer una América grande, sus autoridades estarían contribuyendo en hacerla más pequeña, al nivel de aquel niño, dueño del balón de fútbol. Ha llegado entonces el tiempo de denunciar esas actuaciones crueles e inhumanas; de total falta de empatía hacía seres que representan el futuro de cada nación.
Basta que sus compañeros se pongan de acuerdo y empiecen a defender aunque sea su dignidad, comprándose su propio balón, para que el “dueño del balón” vea que necesita también de los demás. Así, el país más grande y más potente, se quedará como el niño “dueño del balón”, sin amigos con quienes jugar y compartir. Estados Unidos, de un  país que siempre quiere aislar y ser el ganador, se encontraría aislado y vencido. Sí, porque aquel niño caprichoso se quedaba sorprendido muchas veces  cuando nos veía jugando con “nuestro balón”, mientras guardaba el suyo bajo el brazo porque ya nadie los necesitaba, ni a él ni su balón.
Puede que sean los pasos previos hacia el empequeñecimiento de América. Y sería el inicio de la decadencia del imperio.


jueves, 2 de noviembre de 2017

La irresponsabilidad de escurrir el bulto: ¡nunca mejor!

La irresponsabilidad de escurrir el bulto: ¡nunca mejor dicho!
Mientras van pasando cosas importantes, parece que estamos tod@s acostumbrad@s a hablar sobre otros "temas de actualidad". Todo se hace con el objetivo de dejar pasar el tiempo y con él, los verdaderos problemas cuyas importancias se irían minimizando.
Y cuando ese tipo de actuaciones son llevadas a cabo por personas "responsables" llamadas a encontrar soluciones a los problemas más candentes, el grado de irresponsabilidad se multiplica.
El caso de Paul de Paul Manafort es paradigmático:
1) En España donde se suele mirar hacia Estados Unidos (para lo bueno lo malo, pero más lo bueno), o hacia Venezuela (siempre para lo peor) para olvidar algunos casos que ocurren en casa, sólo preocupa en esos momentos, el caso catalán.
2) Y en Estados Unidos, después de la inculpación del señor Manafort, la respuesta del presidente Trump ha sido la de escurrir el bulto diciendo que sólo se trata de casos ocurridos hace ya varios años atrás.
Puede que se trate de una inculpación sobre casos ocurridos hace varios años, pero el señor Manafort no sólo es amigo de largo dato del actual presidente Trump, sino también su confidente, su director de campaña entre junio y agosto del año 2016.
Peor aún, no se trata de un caso leve, sino de un conjunto de doce inculpaciones, entre las que están: la evasión fiscal, el blanqueo de dinero; y sobre todo, su actuación como agente encubierto para un gobierno extranjero, en ese caso, el de Ucrania.
¡Puede que pase el tiempo, pero siempre no nos liberará de nuestra irresponsabilidad!
Saludos.

martes, 27 de octubre de 2015

¿Crisis: aceptar o resignarse?



¿Crisis: aceptar o resignarse?
Frente a las distintas situaciones (sobre todo en tiempos de crisis) que afectan nuestras vidas, no es difícil topar con cierta confusión entre lo que es la aceptación y la resignación. Es que mientras la aceptación implica una cierta normalidad y una posibilidad de búsqueda de nuevas vías, la resignación implica la incapacidad, supone tolerar esas situaciones que parecen inevitables.
Nos resignamos, cuando renunciamos desde el principio a buscar soluciones que quizás pueden permitirnos llevar a buen puerto, nuestras cargas, nuestras dificultades.
Mientras, olvidamos que la aceptación nos conduce a enfrentar la realidad, permitiéndonos ver las cosas, los problemas, en las distintas formas en que se nos presenten.
Permítanme que pueda subrayar “las distintas formas”, porque el siguiente ejemplo que quiero tomar se refiere a la mujer. Quisiera de esa manera, no solo homenajear a la mujer, sino también que las distintas formas de crisis se interrelacionan, y afectan a la sociedad en su conjunto, aunque finalmente, todo ocurra a distintos grados. Es mi manera de ver que cuando los temas se abordan desde una perspectiva de género, es posible encontrarles ciertas soluciones a problemas que afectan a la sociedad en su conjunto.
Concretamente, quiero referirme a la francesa Denise Desjardins, considerada como una especialista de la tradición hindú, por haber sido junto a su marido Arnaud Desjardins, discípulos del indio Swami Prajnanpad. Su encuentro ha permitido a Denise Desjardins, comprender que la aceptación constituye un modo de vida que conduce a la serenidad. Pero descartando todo tipo de confusión, ella se encarga de subrayar que “aceptar no significa resignarse”.
Esa afirmación de Denise Desjardins, fue analizada por otra mujer (Isabelle Yhuel), que ha tenido en cuenta otra de sus afirmaciones: “De niña, estaba ya en rebeldía”.
Isabelle Yhuel a su vez, es una periodista que ha colaborado en temas de psicología, en la revista Psychologies Magazine. Pero debido a su compromiso con las temáticas de las mujeres, ha escrito varios libros relacionados con la sexualidad, las relaciones madre-hija, además de la psicología.
En su análisis sobre la vida de Denise Desjardins, Isabelle Yhuel nos plantea la siguiente disyuntiva: si después de abogar por la aceptación de la existencia, ¿es posible entretener siempre esa relación con la vida?
Y a esa pregunta, Denise Desjardins le contestó rotundamente que no, porque siendo todavía niña, se rebelaba contra: el modo de vida burgués de su familia, sus rituales religiosos (que consideraba sin sentido), su madre (ama de casa que no representaba el modelo que ella pretendía seguir; o como decir lo mismo, “representaba todo lo que ella quería huir”).
Por eso más tarde, cuando le empezó a contar sus dificultades a Swami Prajnanpad, y que cada vez que el maestro le recomendaba la “aceptación”, ella no soportaba esa palabra, a tal punto que un día le dijo a su maestro lo siguiente: “La aceptación es una debilidad, significa una abdicación, una débil resignación, una demisión, un fracaso. Pero encima, la aceptación impide cualquier progreso. Entonces, no me proponga que acepte, ¡nunca lo voy a poder!”.
Y la respuesta del maestro fue la siguiente: “Aceptar me permitiría dejar de estar en conflicto con todo el mundo y conmigo misma, y que mis actitudes negativas no me conducían ni a la serenidad, ni a la felicidad. Añadió también que la aceptación bien comprendida podía ser completamente dinámica”.
Esa explicación le permitió a Denise Desjardins sacar su propia conclusión, reconociendo así, que la aceptación no rima absolutamente con la resignación. Y que en la actualidad, para ella, la resignación obliga a soportar la situación a pesar de ser infeliz.
Pero en todas palabras, ¿dónde está la diferencia entre la aceptación y la resignación? La diferencia está en que:
·        Detrás de la resignación, podemos encontrar un “no” interior, que esconde una manera de posicionarse como víctima.
·        Mientras que detrás de la aceptación, consentimos de manera serena, situaciones contra las que no podemos hacer nada. Por eso al aceptar, decimos que “sí” a la situación que no podemos cambiar en un primer tiempo, pero que posteriormente podemos cambiar, porque forma parte del juego de la existencia.

Por mi parte, “No hay mal que dure cien años; ni cuerpo que lo aguante”. Ese dicho popular ha funcionado para muchos, en otras latitudes. Solo nos queda pedir salud y larga vida. Pero en todo caso, no quedarnos con los brazos cruzados.
https://youtu.be/BiPwCMlghhQ