jueves, 9 de abril de 2015

Lo que se aprende cada día



Lo que se aprende cada día



Muy enfadado y visiblemente con ánimo de venganza, ese hombre que difícilmente habla, explota de rabia y dice: 
  

  • Se ve que mientras más bueno es uno con los demás, más tonto te consideran, te toman el pelo. Voy a empezar a ser malo”.


Esas palabras no cayeron en saco roto. Otra persona que pasaba por ahí no   aguantó y se atrevió a darle un consejo, diciéndole:


  • Por favor, acéptame ese consejo. Es mejor ser tonto y bueno, que ser listo y un cabronazo. Tarde o temprano, cada uno recibe su castigo”.


Después de recibir esa pequeña lección, el hombre exclamó:

Es que me dejé llevar por la ira; y la ira no es buena consejera”.

Pues sí, la ira no es buena consejera. Pero por otra parte, no es tan fácil cambiar de un momento a otro. Lo que se suele hacer es aprender otra cosa más, aprender a no ser engañado de la misma manera; lo que se hace, es adquirir una nueva experiencia. A pesar de todo, puede que haya otra gente que siga creyendo que la otra persona parece tonta.

¡No importa: así se aprende más y mejor!

No hay comentarios:

Publicar un comentario